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Cruce de cartas

Todo empezó con la carta que a principios del año Arturo Rincón, a nombre de Sintraproaceites, le envió a Darío Acevedo, recién instalado como nuevo director del CNMH.

En esa misiva, después de saludarlo en su nuevo cargo, Rincón le recordó que en las bodegas del Centro había dos mil ejemplares de un libro de 348 páginas sobre memoria histórica del conflicto en el sur del Cesar, y un número similar de cartillas ilustradas, que el Centro había elaborado conjuntamente con los sindicatos afectados. Material que esperaba ser presentado y difundido en las regiones y entre las bases sindicales. Había acuerdo en realizar una presentación nacional en Bucaramanga y dos regionales en San Alberto y El Copey.

El 26 de marzo Acevedo contestó la carta, en la que  notificó a Sintraproaceites que para el CNMH no era prioritario el trabajo realizado en conjunto con las organizaciones sindicales, y por tanto los actos de presentación del libro quedaban cancelados, pero dejó abierta la posibilidad de que los sindicatos reclamaran ese material e hicieran con él la difusión que a bien tuvieran.

Sintraproaceites hizo pública la carta de respuesta de Darío Acevedo en su círculo sindical, y por esa vía llegó a conocimiento de algunas organizaciones sociales defensoras de derechos humanos, que consideraron irregular, o por lo menos inconsistente, la actuación del CNMH en este caso. Además en un momento en que Acevedo estaba en el ojo del huracán, toda vez que su nombramiento no fue bien recibido por las organizaciones de víctimas ni por la comunidad académica.

El contenido mismo del libro también contaba en la discusión, pues es un texto que documenta y narra la enorme tragedia que significó para los trabajadores palmeros y sus organizaciones sindicales la incursión paramilitar en el sur del Cesar, desde mediados de los años ochenta y durante los veinte años siguientes. Y sobre todo un texto que el propio CNMH elaboró durante dos años de investigación, de la mano de los sindicatos y las organizaciones sociales de la región.

La Corporación Sinergia y Territorio, organización defensora de derechos humanos, fue una de las que más se interesó en el tema, al igual que el departamento de historia de la Universidad de Los Andes. Al enterarse de que la publicación no iba a ser presentada oficialmente por el CNMH, decidieron promover una presentación alternativa, de común acuerdo con los sindicatos palmeros, y con delegados de éstos como invitados principales.

“Nos metimos en esa tara porque sentimos que estaba en riesgo la memoria de los trabajadores de la palma en el Cesar. Y esa no solo es una responsabilidad del Estado, sino también de todas las personas que hacemos parte del país, de las organizaciones sociales. Además agradecerles la inmensa valentía que implica la tarea de ser líder social y trabajar por una sociedad más justa”, explicó Yuri Pacheco, directora de Sinergia y Territorio.

El lanzamiento del  libro se realizó el pasado 28 de mayo en el auditorio Alberto Lleras Camargo de la Universidad de los Andes, en Bogotá, ante más de 150 personas, evento que contó, como se esperaba, con la presencia de una delegación grande de trabajadores y ex trabajadores del sector palmicultor del Cesar, víctimas de los crímenes y vejámenes que denuncia el libro “Y a la vida por fin daremos todo”.

Los organizadores le hicieron al evento una amplia difusión, y fue así cómo contó con la surtida presencia de algunos de los medios de comunicación más importantes del país, y de medios internacionales. Incluso fue transmitido por streaming a cinco universidades del mundo.

Salió mucho mejor de lo esperado –subrayó Aníbal Mendoza, de Fundesvic–.  Si lo hubiéramos lanzado por los conductos que normalmente se presentan las publicaciones del Centro de Memoria, el tema seguro se habría quedado en nuestra región. No hubiera tenido la resonancia que tuvo. Ahora lo pudimos contar desde Bogotá para todo el país«.

Estamos pues claramente ante una de esas ironías de la historia, en la que un acto de prohibición se devuelve como un bumerang en contra de quien lo prohíbe.